Hay gente que te quita energía, y hay otra que te suma, como si te enchufara. Entre los animales domésticos, dicen que el perro da mucho más que el gato. Y no es porque el perro sea más bueno que el gato, sino que es por el concepto que tienen de su dueño. El perro dice: «Tú me alimentas, me das techo y me cuidas. ¡Tú debes ser mi Dios!» El gato dice: «Tú me alimentas, me das techo y me cuidas. ¡Yo debo ser tú Dios!» Hay gente que es como el gato, y otra que es como el perro. Los primeros son los que tú ayudas, bendices y ellos piensan que esa es tu obligación. Entonces se quejan, «¡Pensaba que me iba a dar algo más!». Los segundos son agradecidos, aún por lo más mínimo. No se quejan sino que se alegran por cada cosa que reciben. ¿Eres como el perro o como el gato?
(Basado en la charla “Máscaras” por Dante Gebel)

El ayer es historia, el mañana es misterio, el hoy es un regalo por eso se llama presente.
